Estudio de drogas a nivel comunal

Este informe contiene los principales resultados del Estudio Nacional del Consumo de Drogas en
Población Escolar de Chile, a Nivel Comunal, ejecutado por la Escuela de Salud Pública de la
Facultad de Medicina de la Universidad de Chile, con el patrocinio de los Ministerios de
Educación, Salud y el Consejo Nacional para el Control de Estupefacientes, realizado entre
Agosto y Septiembre de 1999.
Este Estudio propone conocer la magnitud del consumo de drogas en la población escolar y las
variaciones que experimenta ante diferentes condiciones personales, familiares y educacionales
que afectan a los escolares. El universo bajo análisis corresponde a la población escolar urbana
que en 1999 se encontraba cursando entre octavo año básico a cuarto año de enseñanza
media.
Como en los anteriores estudios (1995 - 1997), la presente investigación arroja información
originada desde los propios adolescentes, detectando la magnitud del consumo de drogas; así
como los factores de índole personal y social que se encuentran asociados a este fenómeno. Sin
embargo, a diferencia de los anteriores estudios, esta investigación se basa en el análisis de 62
muestras representativas de la población escolar de las comunas seleccionadas. Por su parte,
estas comunas se caracterizan - a excepción de Coihaique -, por presentar las más altas
concentraciones de población del país. El universo analizado en esta ocasión corresponde al
utilizado por el Tercer Estudio de Hogares de CONACE (1998).
La metodología utilizada fue similar a los trabajos previos en población escolar, con una
muestra de 46.908 estudiantes que representan a 721.989 alumnos, un 72.4% del total de
987.980 alumnos que conforman el universo de escolares de octavo año básico a cuarto año
medio del país, de los tres tipos de establecimientos educacionales: municipalizado, particular
subvencionado y particular pagado, de las 62 comunas urbanas más pobladas de cada región.
Para la realización de esta investigación, se utilizó una versión adaptada del instrumento Drug
Use Screening Inventory (DUSI), validado por los estudios precedentes. Este cuestionario
permite describir los distintos tipos de consumo de acuerdo a las drogas utilizadas, como
también conocer las variaciones que tiene el consumo de drogas en relación a determinados
factores de riesgo y protectores detectados en nuestra realidad y que puedan ser fortalecidos a
través de acciones de prevención.
Además se estudió el clima preventivo que existe en los establecimientos educacionales, debido
a que son áreas que pueden ser modificables o reforzadas a corto plazo y como consecuencia
disminuir el consumo.
En relación al consumo de drogas lícitas en el último año, un 65% de los escolares refirió el
consumo de alcohol, un 53%, tabaco y un 6% en relación a tranquilizantes. Para el consumo en
el último mes la droga de mayor consumo fue tabaco con un 43%, seguido de alcohol con un
39% y tranquilizantes con un 3.1%.
En cuanto a diferencias de género, para alcohol no hubo mayores variaciones entre hombres y
mujeres en los períodos consultados. Sin embargo, para tabaco y tranquilizantes las mujeres
tuvieron un consumo mayor que los hombres.
El mayor aumento porcentual según la variable curso se produce para alcohol y tabaco entre
octavo y primero medio.
Para las drogas ilícitas, 23 de cada 100 escolares ha consumido alguna vez en la vida, alguna
de las tres principales drogas ilícitas en nuestro país: 21.7% para marihuana, 4.6% para pasta
base y 4.5% para cocaína.
El consumo en el último año de cualquiera de las tres principales drogas ilícitas estudiadas fue
de un 19.3%, influido por el consumo de marihuana que fue de un 18.8%, pasta base con un
2.2% y clorhidrato de cocaína con un 3.3%. Respecto del consumo del último mes de
cualquiera de las tres principales drogas ilícitas, fue de 11.9%, siendo en marihuana, un 11.5%,
pasta base, un 1.3% y clorhidrato de cocaína, un 1.8%.
En las tres drogas ilícitas señaladas, hubo una mayor proporción de hombres que habían
consumido estas sustancias que en mujeres. En relación a consumo de marihuana en el último
año, por cada 100 hombres, hubo 85 mujeres. En cocaína, por cada 100 hombres hubo 78
mujeres que la consumieron y en pasta base, de cada 100 hombres hubo 69 mujeres que han
usado la droga.
Se constató un aumento de consumo a medida que los escolares tenían mayor edad o
ascendían en los cursos. El mayor incremento para marihuana fue de octavo básico a primero
medio y para pasta base o clorhidrato de cocaína, entre primero a segundo de enseñanza
media.
En relación a las drogas lícitas hubo un mayor consumo de alcohol y tabaco en establecimientos
particulares pagados, seguido de los particulares subvencionados y finalmente los
municipalizados.
En las drogas ilícitas el más alto consumo se detectó primero en los establecimientos
particulares subvencionados, seguido de municipalizados y finalmente particulares pagados.
El promedio de edad de inicio del consumo fue menor para tabaco, con 12.9 años, seguido de
solventes volátiles con 13.0 años; alcohol con 13.2 años; pasta base con 13.5 años, marihuana
con 14.4 años y cocaína con 14.8 años de edad.
Se construyeron 9 escalas que miden factores de riesgo y factores protectores. Las escalas de
factores de riesgo (a mayor respuestas positivas mayor consumo de las drogas) fueron: pares
consumidores, pares con problemas distintos al consumo, familia con problemas, problemas
escolares y conducta agresiva. En todas ellas hubo una asociación entre mayor consumo y
mayor número de respuestas positivas, siendo más fuerte la asociación en el caso de las drogas
ilícitas.Las escalas de factores protectores (es decir a mayor respuesta positiva menor consumo)
fueron: percepción de daño de la marihuana, preocupación familiar y acciones de prevención,
notándose una disminución del consumo, especialmente en las drogas ilícitas.
En relación al clima preventivo se observó que cerca de un 50% de los escolares tuvieron una
actitud de rechazo frente al consumo de pasta base o clorhidrato de cocaína, un 35% de
rechazo a marihuana y un 21% al consumo excesivo de alcohol. En cuanto a la actitud
favorable al consumo, esta fue de un 2.5% para pasta base o cocaína, 6.6% al consumo de
marihuana y un 5.1% al consumo excesivo de alcohol.
Se observó que un 50% de los escolares han realizado recomendaciones preventivas en el caso
de consumo de marihuana, pasta base o cocaína. En relación a alcohol este porcentaje baja a
40%.
Los escolares contestaron que aproximadamente un 40% de ellos han tomado decisiones
colectivas de no consumir alcohol en exceso o no consumo de marihuana, pasta base o cocaína.
En cuanto a la asociación de consumo y clima preventivo, la encuesta muestra que el consumo
es mas alto si se observa un clima de apoyo o neutro al consumo: 86.9% para alcohol, 47.4%
marihuana, 14.1% para pasta base y 13.5% en el caso de cocaína. El consumo desciende
claramente cuando se percibe un clima de rechazo al consumo: las prevalencias de vida fueron
54.3% para alcohol, 7.7% para marihuana, 3.7% para pasta base y 4.4% clorhidrato de
cocaína.
Al realizar el análisis comunal se observa que el consumo de alcohol y tabaco es alto y similar a
lo largo de las 62 comunas de las distintas regiones donde se llevó a cabo el estudio. Para el
caso de marihuana, las comunas que mostraron mayor consumo estaban en su mayoría en la
Región Metropolitana, presentando mayor consumo para el último año las siguientes comunas:
San Joaquín (30.6%), Pedro Aguirre Cerda (29.0%), Independencia (28.2%), San Miguel
(25.8%), y La Cisterna (25.8). En las otras regiones, las comunas de mayor consumo fueron:
Villa Alemana (25.2%), Quilpué (21.8%), Valparaíso (20.3%), todas ellas de la Quinta Región e
Iquique (20.1%) y La Serena (20.1%).
El consumo de clorhidrato de cocaína, a nivel comunal fue mayor en la región metropolitana: de
las 29 comunas que tuvieron cifras superiores al promedio nacional en relación a prevalencia
último año, 25 de ellas estaban en la Región Metropolitana, siendo las comunas de mayor
consumo: San Joaquín (11.5%), San Miguel (8.6%), Lo Espejo (7.1%), Huechuraba (6.6%),
Independencia (6.5%), Pedro Aguirre Cerda (6.5%), Recoleta (6.1%), y Peñalolén (5.5%). En
las otras regiones, las comunas de mayor consumo se ubicaron preferentemente en la Quinta
Región: Villa Alemana (3.6%), Valparaíso (3.4%), y Viña del Mar (2.4%), además de Rancagua
con un 2.7%.
Para pasta base las comunas de mayor consumo en el último año fueron: Cerro Navia (6.7%),
Iquique (5.6%), San Miguel (4.4%), Arica (4.3%), Coquimbo(4.2%), Cerrillos (4.1%), San
Joaquín(3.6%), Estación Central(3.3%).
Finamente al preguntar por la legalización de las drogas ilícitas más importantes, un 90% no
está de acuerdo con la legalización de cocaína o pasta base y un 65.3% es contrario a legalizar
la marihuana.

One Response to “Estudio de drogas a nivel comunal”

  1. nicole Says:

    bueno tengo algo de experiencia con las drogas y apesar que seria mas facil usarlas si fueran legales, claramente las drogas no son buenas y no estoy de acuerdo en que se legalizen, ninguna de ellas.
    Nicole.

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