Archivo Para Enero 20th, 2006

Problemas en la INAU

Viernes, Enero 20th, 2006

La situación en los hogares del INAU es tensa y pueden registrarse motines en cualquier momento.

El local “Garibaldi” es un lugar de ingreso donde se aloja a menores que consumen pasta base o que viven en situación de calle. Aunque la peligrosidad de los jovencitos es bastante menor a la que se registra en la Colonia Berro u otros centros del INAU, es notoria la agresividad que presenten contra sus cuidadores, principalmente por la abstinencia de la letal droga conocida como pasta base.

Los 13 educadores que tiene el centro no imaginaban que la situación podía estallar en cualquier momento. Fue así que a primeras horas de la tarde, cuando todos habían almorzado y se aprestaban a dormir la siesta, tres jóvenes comenzaron a gritar y a insultar a los educadores. Los trabajadores intentaron calmarlos pero los ánimos se caldearon aun más.

Los otros catorce menores que habitan en el local se unieron a los gritos y a los insultos de sus tres compañeros y estalló la batalla.

Tomaron piedras y palos, que arrancaron del piso y de las ventanas y agredieron a los educadores que solo atinaron a refugiarse. Diez jovencitos treparon a los muros y tras saltar una reja alcanzaron la calle. La Policía los persiguió y logró detener a tres cuando estaban a punto de abordar un ómnibus en la avenida 8 de Octubre.

Los siete restantes desaparecieron por los techos de las fincas ubicadas a lo largo de Garibaldi.

Los trabajadores se mostraron sumamente molestos con las autoridades, ya que es sabido que las instalaciones de ese local son pésimas. Vidrios rotos, baldosas sueltas y paredes a punto de caer son sólo algunos de los problemas que presenta el edificio. La poca cantidad de personal ayuda a que los menores se sientan más seguros y que en masa puedan atacar cuando deseen. Aunque en el momento había sólo 17 menores es de destacar que la mayoría de las veces habitan en ese hogar entre 30 y 40 jovencitos, en su mayoría adictos a las drogas.

El gremio de los trabajadores mostró su apoyo y solidaridad con los compañeros que estaban al borde de un colapso nervioso. “Se ponen agresivos, tiran piedras, rompen todo. La situación no da para más. Vamos a pedir que el tercer miembro del directorio sea uno de nosotros”, explicó a LA REPUBLICA el presidente del gremio que también se hizo presente en el lugar.

El humo provocado por los cuatro colchones que quemaron los amotinados permitió la fuga por los techos, ya que los efectivos policiales tenían una visión limitada del objetivo. Mientras tanto los bomberos llegaron al lugar y sofocaron los focos ígneos que amenazaban con extenderse.

En el día de hoy, las tareas en el hogar Garibaldi volverán a la normalidad pero con diez menores menos.
http://www.larepublica.com.uy/lr3/?a=nota&n=205051&e=2006-03-14